el juan fran

Monday, February 22, 2010

Tonto y torero

Hoy tuve un día largo.

Al límite de mi salud y a contracorriente del calor, los mareos, las migrañas trabajé duro y parejo.

Finalizada la jornada, tarde ya, te busqué en internet.

Fui al Facebook, abrí el Messenger, pero nada, no estabas.

Pensé en llamarte entonces, pero ya sabes, mi timidez y mis temores me inhiben.

Se me ocurrió que podrías sentirte agobiada ya que nada más anteayer te telefoneé.

Me resigné a pasar un día más sin ti.

No lo niego, te extrañé y mucho esta noche.

Creo a veces que soy tonto para estas cosas: debería haberte llamado y punto. Arriesgarme. Total, siempre la pasamos bien, nos reímos mucho, me encantas y todo me hace suponer que te caigo bien.

Tonto soy: ¿no?.

Más allá de eso, amiguita linda (te estoy parafraseando) me asustas.

Me asustas porque desde que te conocí me siento más solo cuando estoy a solas, es decir todas las noches, porque vivo sin compañía.

Me asustas porque tanto porque te quiero, como porque te requiero.

Me asustas porque la anterior mujer que me enamoró me mintió descaradamente, y la anterior me maltrató abusando de una posición de poder, y la anterior a esta última me engañó con otro hombre y... mejor lo dejo ahí porque no es la idea dar lástima.

El punto es que me asustas.

El punto es que estoy solo y me siento a estas alturas necesitado de tener una compañera de ruta.

El punto es que pareces muy ideal para ser compañera de ruta.

Pero más importante que todo eso: te quiero.

Encararé entonces mis temores y te volveré a buscar.

Siento que vales la pena y si me equivoco en eso o en otra cosa vinculada a nuestra relación pues tendré que pagar el precio nomás.

A morir o matar, torero. Una vez más, ojalá que la última.

Sunday, February 07, 2010

Religión y Política

Religión y Política: Posición Básica


Tarde o temprano tenía que hablar de esto.

Ustedes bien saben que detesto la Censura, y que la Auto-Censura me parece acaso la manera más terrible (humillante, incluso) de Censura.

Por eso tengo que hablar de la relación Religión y Política.

Porque vivimos en un mundo en donde ambas variables se cruzan de manera habitualmente perversa, no puedo callar.

Yo soy creyente. Creo en un Ser Superior. Mi manera de creer, como no puede ser de otra forma se ha moldeado en base a mis raíces culturales. Creo fundamentalmente a la usanza cristiana-católica y comparto los grandes valores de esta religión.

Mi manera de creer es abierta no obstante a otros horizontes culturales que puedan enriquecer mi Fe.

Me gusta definirme como un "Creyente Libre", algo que a fin de cuentas me remite a ser un "Creyente Responsable" porque una cosa va atada a la otra.

No siento tener autoridad para imponer mi Fe al resto y por ello soy firme partidario de la Libertad de Credos.

Lo soy además , porque percibo como inherente a la Dignidad Humana la libertad de vivir cada quien su proceso de Fe de la manera que mejor le parezca y asumo que tal Proceso es enriquecedor de la Vida.

Los individuos no somos seres aislados, sino que somos seres sociales. Ello implica que el Proceso de Fe por más personal que sea, al final nos conduce a procesos sociales.

Porque creo que los procesos sociales deben encaminarse en forma responsable, en paz y aprendiendo de los errores del pasado -para mejorar en el futuro- es que soy partidario decidido del Estado Laico. El Estado que garantice la pluralidad religiosa, incluyendo al diálogo ecuménico.

Para que no queden dudas de mi posición: apuesto por la separación Estado - Iglesias, especialmente si es que una de ellas tiene privilegios por sobre las demás.

Y para hablar más claro: en el caso de mi país, opino que debieran eliminarse los privilegios político - estatales en favor de la Iglesia Católica.

Por supuesto que concuerdo en que el catolicismo es un elemento importante en nuestra sociedad -más acaso que otros credos- y con mayor razón aún: a fin de preservar al catolicismo (y a otras confesiones) de las perversiones a las que se ve expuesto en contacto con el poder político es que creo que debe separarse en lo posible y necesario de esta esfera.

Aquí por supuesto que se entrometen en mi juicio racional, elementos subjetivos: es inevitable cuando se habla de religión (en donde la sensibilidad es un factor ineludible). Lo admito y lo asumo.

Admito que como ciudadano me repele que el Estado actúe bajo una lógica religiosa por encima de una visión laica, en especial, por encima de una visión laica de Derechos Humanos.

Asumo que como creyente me repele que una Iglesia entremezcle su culto a Dios con el culto a la Patria (entidad que no considero sagrada, ni sobrenatural, ni mucho menos divina). Yo no le rezo a los símbolos patrios ni a lo que ello representan, sólo le rezo al Ser Superior en que creo.

Dicho todo lo cual, me siento más aliviado, porque me atormentaba en demasía autocensurarme en esta materia.

Tenía que hablar. Lo he hecho.