Cada vez más cerca

Viajo. Conozco gente nueva. Realizo actividades diferentes. Aprendo sobre temas que me eran desconocidos.
Miro al cielo. Me sumerjo en la noche. Miro al mar. Me pierdo en conversaciones. Hablo tonteras. Hablo cosas serias. Trabajo. Estudio. Hago deporte. Oigo música. Leo. Voy al cine. Atiendo al fútbol. Veo mapas. Pienso.
Me enamoro. Me decepciono. Salgo con amigos. Me quedo solo en casa.
Y al final, al principio y en el el camino de todo proceso: siempre yo con mi circunstancia.
Siempre yo con mi secreto a cuestas.
Hace tiempo que ya estoy harto.
Solo hace falta un poco, la gota que rebalse el vaso, para no poder resistir más y revelarme.
¿Y rebelarme?. Eso no lo sé.
Al menos, abrir mi secreto al público, eso sí.
Tengo miedo que entonces sea etiquetado. Señalado por un dedo social invisible adondequiera que vaya.
Falta poco, lo sé.
Creo que es inevitable. Así parece.
Estoy temblando en el sentido literal del término. Temblando de temor y angustia.
Miro al cielo. Me sumerjo en la noche. Miro al mar. Me pierdo en conversaciones. Hablo tonteras. Hablo cosas serias. Trabajo. Estudio. Hago deporte. Oigo música. Leo. Voy al cine. Atiendo al fútbol. Veo mapas. Pienso.
Me enamoro. Me decepciono. Salgo con amigos. Me quedo solo en casa.
Y al final, al principio y en el el camino de todo proceso: siempre yo con mi circunstancia.
Siempre yo con mi secreto a cuestas.
Hace tiempo que ya estoy harto.
Solo hace falta un poco, la gota que rebalse el vaso, para no poder resistir más y revelarme.
¿Y rebelarme?. Eso no lo sé.
Al menos, abrir mi secreto al público, eso sí.
Tengo miedo que entonces sea etiquetado. Señalado por un dedo social invisible adondequiera que vaya.
Falta poco, lo sé.
Creo que es inevitable. Así parece.
Estoy temblando en el sentido literal del término. Temblando de temor y angustia.

