el juan fran

Thursday, October 29, 2009

Cada vez más cerca


Viajo. Conozco gente nueva. Realizo actividades diferentes. Aprendo sobre temas que me eran desconocidos.

Miro al cielo. Me sumerjo en la noche. Miro al mar. Me pierdo en conversaciones. Hablo tonteras. Hablo cosas serias. Trabajo. Estudio. Hago deporte. Oigo música. Leo. Voy al cine. Atiendo al fútbol. Veo mapas. Pienso.

Me enamoro. Me decepciono. Salgo con amigos. Me quedo solo en casa.

Y al final, al principio y en el el camino de todo proceso: siempre yo con mi circunstancia.

Siempre yo con mi secreto a cuestas.

Hace tiempo que ya estoy harto.

Solo hace falta un poco, la gota que rebalse el vaso, para no poder resistir más y revelarme.

¿Y rebelarme?. Eso no lo sé.

Al menos, abrir mi secreto al público, eso sí.

Tengo miedo que entonces sea etiquetado. Señalado por un dedo social invisible adondequiera que vaya.

Falta poco, lo sé.

Creo que es inevitable. Así parece.

Estoy temblando en el sentido literal del término. Temblando de temor y angustia.

Thursday, October 08, 2009

Con "P" de Patria...

Que yo no sé si es por que me estoy volviendo más cínico, soberbio, egocéntrico, escéptico...no lo sé, en verdad no lo sé pero de un buen buen tiempo a esta parte siento que pierdo el tiempo informándome de tantas nimiedades que sucededen alrededor.

Este país donde vivo se llama Perú (con "P" de "Patria" como dice la canción) y sufre de un localismo que a mi gusto raya con lo insoportable.

Pero, seamos justos: cuando he viajado a otros lares he visto lo mismo, aquí y y allende los mares.


¿Mal de muchos, consuelo de tontos?. "Y, bueno..." como dicen los argentinos, cuando sensatamente zanjan estos avatares bizantinos a veces.

El hecho es que no, no digo que los temas locales sean irrelevantes y menos aún si aquellos son acuciantes y mucho pero mucho menos todavía si para su explicación y posterior solución se requiere un análisis histórico - social "ad hoc".

El punto al que voy es que cada vez me percato más que lo que sucede acá está conectado con lo que acontece allá, si no es por una conexión más o menos directa, acaso al menos por un símil, metáfora o siquiera "piedra de toque" del todo pertinentente y necesaria.

Siempre la humanidad ha sido una sola. El acercamiento sucesivo -de siglos y asimétrico, sí-, con sus diferentes etapificaciones, etiquetaciones nos ha llevado ahora a niveles en donde la "pretensión de ignorancia del otro" no va más. Esa es la diferencia de los tiempos actuales. Llámesele "etapa avanzada de la globalización", "globalización" a secas, "mundialización" u otro.

¿Se puede pensar, opinar, debatir a niveles locales? creo que sí. Pero a lo que voy es que hacerlo obviando las corrientes de pensamiento, opinión y debate mundiales además de empobrecer la calidad de la comprensión limitada de la realidad social (que ya de por sí es limitada) es irresponsable en un sentido moral en tanto es una pérdida de tiempo en una era en la cual justamente el tiempo (el mes a mes, el año a año) es tan crucial para resolver males planetarios que de no hacerlo ahora acarrearán consecuencias devastadoras.

Cuando hablo de estos males, estoy pensando en los daños ambientales, en los peligros que supone tecnología bélica de mayor calidad en manos de agentes no necesariamente menos responsables que los de antaño, en los peligros de los avances tecnológicos también para la salud a la vista de la aparición de nuevas epidemias. Principalmente en esto estoy pensando. Aunque se me ocurren más amenazas que iré desarrollando en posteriores articulos.

Conclusión: Aquí en el Perú y en cualquier parte del globo creo, me siento (por lo menos así me he sentido adonde he viajado) irritado por los localismos y lo digo abiertamente (porque no temo expresar mis sentimientos: soy un ser humano y no un cerebro que teclea): ofuscado por los nacionalismos a quienes considero en el mejor de los casos "males temporales necesarios" (en sociedades subdesarrolladas) y a quienes básicamente los veo como rivales de la tan necesaria solidaridad humana universal.

En síntesis: Un llamado de corazón a pensar/actuar local y pensar/actuar global en simultáneo.