El Referéndum Mundial

Hace poco, en la Cumbre de Copenhague, Evo Morales propusó un "Referéndum Mundial" para definir el tema de las responsabilidades estatales y supraestatales en lo referente al Cambio Climático.
A muchos les ha sonado disparatada e incluso ridícula tal idea. Yo no pienso así.
A mi modesto entender, estamos ante un Postulado Visionario: una Votación Mundial.
Es visionario, porque se basa en un conjunto de entendidos previos para proyectarlo a un hipotético futuro posible.
Tales entendidos son muchos y abarcan diferentes campos, desde la filosofía política hasta la mera "realpolitik", pasando por las diferentes disciplinas enlazadas con las ciencias políticas, el derecho internacional y las ciencias sociales.
Daría para redactar oceános de ensayos y tesis el concepto del Voto Universal.
Aquí sólamente quiero destacar una noción desde el enfoque de los Derechos Humanos.
A saber, que la idea del Referéndum Mundial se sostiene en la premisa que universalmente toda persona dotada de igual dignidad tiene idéntico derecho a decidir sobre una materia que le concierne por igual -valga la redundancia-.
¿Y qué es lo que aquí concierne a todos por igual universalmente? pues nada más y nada menos que la supervivencia del ser humano y de su entorno planetario (a causa de las novedades ambientales).
Esto nos lleva al plano del Cosmopolitismo: la existencia de una sóla inmensa "polis" planetaria con una problemática común apremiante.
O visto de otro modo: una Gran Sociedad con un Bien Común que satisfacer, la conservación de un estándar ambiental básico para la sobrevivencia de "Lo Humano".
No creo que Evo Morales, dicho con todo respeto, haya pensado en todo esto cuando planteó la cuestión del Referéndum Universal.
Y no lo creo por un simple hecho: su discurso político se funda en la idea del "derecho de los pueblos" que -entre otras cosas- implica la noción de una humanidad que, aunque universal, se haya esencialmente "compartimentalizada" en un mosaico de naciones -una al lado de la otra-.
Esto último, obviamente se contradice con la visión de una Cosmópolis, puesto que el cosmopolitismo radicalmente concibe la idea de un "Demos" universal , es decir la relativización de "Los Pueblos" y la afirmación del "Pueblo Humano" único.
Desde un enfoque de Derechos Humanos, se puede sostener la idea de un Individuo Universal Soberano -en tanto depositario definitivo de la Dignidad Humana- que se decanta por la construcción de una Sociedad Global que demanda su correlato: el Supra-Estado Mundial.
Precisamente en el marco de tal Supra-Estado es que es perfectamente concebible la idea del Referéndum Mundial en particular y del Voto Universal en general.
Ojo, no estoy diciendo que necesariamente los Derechos Humanos avalen este Postulado (que bien puede ser una Utopía, una Quimera, un Destino, una Piedra de Toque o acaso un poco de todo ello entremezclado).
A lo que voy es que desde un enfoque particular de DDHH, que privilegie esencialmente los Derechos de los Individuos por encima (o en contra) del de los Colectivos ("Derechos de los Pueblos" y acaso otros), este asunto es dable en un contexto dado (el Cambio Climático en este caso).
El Indigenismo del actual Presidente de Bolivia basa todas sus demandas en la idea del Pueblo Soberano y por ende choca frontalmente con el concepto del Individuo Soberano.
Por ello, nos arriesgamos a creer que Evo Morales involuntariamente cayó en una contradicción argumentativa cuando lanzó su propuesta en Copenhague.
Pero más allá de toda especulación, me quedo con la convicción que su idea del Referéndum Mundial es en sí misma, una Idea Visionaria que da para un debate de largo aliento.


